Los Cenicientos

18 Comentarios

Uno salía el sábado si pasaba la revista de la limpieza de armamento. ¡Ay, ya, yai!, Primero los sábados había trote a las cinco de la mañana, a veces al cerro. Los últimos veinte no salían para la calle, se quedaban encerrados. Después del trote uno limpiaba el fusil. Uno le metía al fusil un guaralito por el ánima, la sacaba por aquí y le daba. Y otra vez “ra, ra, ras” con un poquito de aceite para evitar que la pólvora se coma el cañón por dentro. Tenía que estar brillante como un espejo. “¡Nuevo, limpie el ánima que no se vaya a comer la pólvora el cañón!”. Y había que limpiar el conjunto móvil, quitarle la corredera. “No se te olvide, nuevo, limpiar el guardamano por dentro. Porque por ahí te van a pasar revista con un punzón y un algodón”. Si sacaba sucio, uno no salía para la calle.

Así que después de pasar el trote, la limpieza y la revista del armamento, de los dos fusiles: el FAL, que es el de combate y el FN-30, el de desfile. Había que limpiarlos los dos, aunque el FAL es el más complicado por las piezas modernas que tiene. El FN-30 es mucho más sencillo. Había que limpiar el dormitorio y ponerlo brillante, había que limpiar el escaparate y arreglarlo. A uno le pasaban revista de las franelas dobladitas, las medias, arreglar los libros. Después de todo eso, a mediodía estaba uno rompiendo la marcha a la calle.

Entonces yo agarraba un taxi y me bajaba en la calle Brasil de Catia. Me quitaba el uniforme, unas botas de goma, un blue jeans, una franelita, una gorrita para que no me vieran el corte, que lo conocían a uno por el corte de pelo. Entonces a jugar chapita en la esquina con los muchachos. De vez en cuando una friíta ¿no?, en la tarde del sábado. En la noche una rumbita, alguna cosita por allá. Pero resulta que a los cadetes las muchachas nos llamaban “Los Cenicientos”. ¿Por qué?, porque teníamos que irnos poco antes de la medianoche, como la Cenicienta. Había que estar allá en la Academia a las doce de la noche, fin del permiso. Así que cuando uno estaba cogiendo calor, a las once de la noche, uno: “¡Ay, me voy! Voy a vestirme de azul y a buscar un carrito y vámonos!”.

Pelota emboscada

La arepa de El Caviar

 
18 Comentarios
  • mariela canelon
    23 septiembre 2012 / 08:09 am

    jajajajaja muy bueno el cuento pero asi es la vida del soldado ..felicidades comandante ..

  • Ramón E. Pérez Estraño.
    23 septiembre 2012 / 08:09 am

    Como hago para tener este Libro ?
    Es Fabuloso y quiero leerlo todo enla comodidad de Mi Casa.
    Gracias.

  • Lissi Silva
    23 septiembre 2012 / 09:09 am

    jajajaja que rico leer estos cuentos,muchas gracias.

  • Iris Berrios
    23 septiembre 2012 / 03:09 pm

    Me encantas mi querido y amado Presidente. TE FELICITO POR TU VIDA!

  • ZAIDA ARENAS
    23 septiembre 2012 / 07:09 pm

    Mejor nada., los estoy leyendo y riendo. Bien mi Presidente.

  • 26 septiembre 2012 / 02:09 pm

    Que vida tan rica a pesar de las carencias has tenido Mi Comandante!!! De ahi nace tu grandeza dela sencillez de tu vida!!!

  • 29 septiembre 2012 / 06:09 pm

    Este cuento es entranable! Robas mi sonrisa y mi corazon

  • 29 septiembre 2012 / 07:09 pm

    Lindo cuento mi amado presidente

  • 14 octubre 2012 / 03:10 pm

    Me encanto este cuento, me dan mucha risa! La vida del presidente cuando joven fue muy bella, todos esos cuentos son muy buenos… Y lo mas importante hechos de la vida real!

  • 21 octubre 2012 / 08:10 am

    Carajo, qué vida tan dura la de los militares!!! Pero así es la vida… Hay que tener corazón patriota!!!

  • 21 octubre 2012 / 05:10 pm

    Esta muy bueno el cuento. Saludos

  • 22 noviembre 2012 / 04:11 pm

    Jejeje, tan bellas todas estas vivencias de mi Presi. Dios te cuide

  • DORA CEBALLOS
    16 enero 2013 / 09:01 pm

    QUIEN NOS QUITA LO VIVIDO!!!!!!! dora :)

  • DORA CEBALLOS
    27 enero 2013 / 07:01 pm

    :)

  • 18 febrero 2013 / 06:02 pm

    Cuanto sacrificio como todo en la vida, y es el buen habito que logra disciplina en uno, cómico cuando las cosas se ponen buena hay que hacer el esfuerzo y retirarse jajaja

  • 01 marzo 2013 / 05:03 pm

    Asi es la vida mi comandante. Muy bueno tu cuento con tu ternura un campesino sencillo como me pregunto que sabia yo de ti y respondi recuperandose abuelo.

  • 14 abril 2013 / 07:04 am

    Mi querido Comandante, viviste para dejarnos el Milagro de la Patria, porque si tu no hubieras estado en esta época donde estaríamos en este momento?

  • 06 mayo 2013 / 05:05 am

    Son tantas las anecdotas que me hacen amarte cada dia mas, esa gran sencilles y humildad me hacen admirarte mas y mas,que nostalgia y alegria me da leer tus vivencias mi Presidente Eterno, gracias por publicar por este medio los Cuentos del humilde Aranero!

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