Abrazado a la Masa

Con mi chivo pa’ Caracas

Recuerdo una noche que llegamos a Coro. No había nadie, no se convocó a nadie. No, que detuvieron a las tres personas que estaban haciendo unas pintas. No, que metieron preso a dos que estaban haciendo un volantico en no  …

Sus ojos en el alma

Ayer yo lloraba abrazando a un niño impedido mental. Estaba llorando. Él, desde que nació, está así y no tiene una silla de ruedas, chico. Tenía un gran dolor, que yo lo levanté, en medio de la multitud, porque ya  …

Génesis

Es como aquella niña. ¡Ay!, aquí la llevo. Se llamaba Génesis. Un día, en un acto, me llegó corriendo entre el público. Creo que fue en el Poliedro. Fue y me abrazó. Ella tenía un cáncer en el cerebro. Y  …

Esa frente te palpita

La Misión José Gregorio Hernández, ese es otro gran secreto, un gran misterio y resulta que en este momento deben estar miles, y sobre todo gente joven, visitando casa por casa a las personas con discapacidad, muchas de las cuales  …

Una Revolución para los niños

Esta es una revolución de niños, van a la escuela, chico. ¡Por fin, Dios mío! Yo me acuerdo mucho de un muchachito en Zaraza, un catirito bachaco, así como yo cuando era niño en la sabana, muy avispa’íto y llegó  …

La solidaridad

En cada viejita que veo también recuerdo a Rosa Inés, que Dios tenga en su gloria, porque es la misma cara, son los mismos ojos pícaros, las mismas arrugas, es el mismo cabello largo y blanco. Es la misma bondad.  …

Tiene usted razón

Una vez en este mismo salón me reuní con un grupo de médicos cubanos. Nosotros tenemos que apoyarles en algunas cosas, porque a mí no me gusta que estén durmiendo por allá en esas situaciones que vi. Me trajeron unas  …

Alí Primera

Le escribimos a Alí Primera unos versos. En esos días se cumplieron quinientos años del “descubrimiento de América”, llamado así ¿no? En octubre del ‘92, estábamos en Yare. Entonces digo aquí:
500 años de marcha sin rumbo
con barcos fantasmas
de  …

Arturo Uslar Pietri

La vida, decía alguien, es como una obra de teatro. Yo recuerdo mucho al escritor Arturo Uslar Pietri. La vez que lo visité en su casa, lo conocí y le saludé. En esos días se había retirado de una columna  …

¡Váyanse a sembrar papa!

Hace poco le disparé un cañonazo a una oficina y no quedó nadie. “¡Váyanse a sembrar papa!”, les dije. “¡Váyanse a sembrar maíz allá en las costas del Orinoco!, pero aquí ustedes no sirven para esto”. A toditos les dije,  …