Un Cuento

Pararme en una esquina

Ahorita, cuando me bajé del carro, allá en la esquina, había un poste amarillo y miré la calle larga que va para allá, la avenida Panteón. ¿Sabes a quién recordé? A Fidel. Fidel, ¡qué tal! ¿Dónde está Fidel? Allá está.  ...